
Es difícil aceptar que uno se equivoca, pero más complicado es ver cuando uno tiene razón. ¿Por qué lo digo? Porque si bien el tiempo nos muestra muchas caras de la misma moneda, el tener la razón sobre los errores propios y ajenos duele.
Esto lo digo porque muchos fantasmas nos atormentan diariamente, el callar verdades para que la gente no se sienta mal, evitar malos comentarios solo porque no se ve bien, colgar el teléfono luego de una nerviosa llamada, en fin son varios los fantasmas que nos persiguen para recordarnos qué hicimos y qué no frente a situaciones complicadas en nuestra vida.
En estos días he repasado en mi mente, distintas conversaciones que nunca se llevaron a cabo, que por simple deducción pongo respuestas que nunca me dieron. Es increíble como funciona la mente, sobretodo el subconsciente que nos da reflejos en sueños de estas conversaciones que nunca se dieron.
Una de las cosas que me gustaría decir y lo repito en estos sueños surrealistas es que donde quiera que esté, no le tengo odio, ni envidia, ni rencor, si dije las cosas como las dije en su momento, fue porque así tenía que ser y el momento era el apropiado. Sobre todas las cosas me respeto. El alejamiento y olvido son necesarios, el tiempo no retrocede, siempre avanza y lo que nos indica cada vez que pasa minuto tras minuto, es que debemos hacer lo mismo, y disfrutar cada momento desde el inicio hasta el fin.
Como escuché de un vendedor en la combi, cada vez que se llega a la meta, nos encontramos el letrero de llegada y detrás nos espera otro de partida. Algo tiene que terminar para que otra cosa nueva empiece. Es un mundo tan lleno de cosas por hacer que no vale la pena lamentarse por las cosas que fueron o que no se dijeron.
Entonces lo que nunca dije quizás fue lo siento, pero a mi misma porque me dejé llevar por malos sentimientos, dolor, confusión, y maltraté mi autoestima con esto, eso es algo que respeto desde ya hace un tiempo, más que nunca.
no hay nada mas dificil y doloroso en el mundo que tener razón, es mas facil estar del otro lado
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