
Muchas veces hemos trazado líneas: rectas, curvas, perpendiculares; que se abren, que se cierran y siempre tienen un punto de partida y un punto final, a veces es el mismo punto, depende desde donde se mire.
Las líneas trazadas en nuestras manos nacen con nosotros, y hay quienes dicen que nuestro futuro y pasado está trazado en ellas, lo que sí es cierto es que nuestras manos dicen mucho de nosotros, pueden revelar lo más interno de nuestro corazón, pero también pueden delatarnos frente a una mentira.
A través de esta imagen, agradezco a mis manos por enseñarme a ver más allá de una simple línea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario